Frente a los avances de la tecnología, los métodos físicos de desinfección están ganando terreno como alternativa eficiente y sostenible frente al uso de productos químicos para mantener la higiene industrial.
Uno de ellos es la tecnología UV-C, que utiliza radiación ultravioleta de alta energía, se ha posicionado como una solución clave para la eliminación de microorganismos en aire, agua y superficies, contribuyendo al cumplimiento de exigentes normas internacionales como VDI 6022, HACCP e IFS.
Durante la feria Anuga FoodTec, Bastian Engel, asesor de aplicaciones y director de ventas de Peschl Ultraviolet GmbH, explicó que la radiación UV-C corresponde a ondas electromagnéticas con longitudes entre 100 y 380 nanómetros, invisibles al ojo humano pero altamente efectivas para la desinfección.
“La radiación UV-C, especialmente a 253,7 nm, inactiva los microorganismos al dañar su ADN, evitando su reproducción sin requerir químicos adicionales”, señaló Engel.
La desinfección por UV-C se aplica cada vez más en plantas procesadoras, sistemas de tratamiento de agua y aire, áreas de envasado y laboratorios, donde la seguridad alimentaria y la reducción de contaminantes son prioritarias.
Además, su implementación contribuye a optimizar los procesos de limpieza y a disminuir el impacto ambiental, aspectos cada vez más valorados por la industria.
Esta tecnología se caracteriza por ser eficaz, silenciosa y segura, ofreciendo resultados comprobados tanto en el ámbito industrial como médico.

Su incorporación en procesos de higiene y control de calidad representa un paso importante hacia una producción más limpia, sustentable y alineada con las nuevas normativas de inocuidad alimentaria.